Grecia

Gilgamesh, La epopeya

rey gilgamesh

Gilgamesh, fue el quinto rey de la ciudad sumeria de Uruk, él existió realmente, sin embargo, a su alrededor, se escribió “El poema de Gilgamesh”, que nos describe la vida de un Gilgamesh mitológico diferente al histórico.

El poema de Gilgamesh fue escrita mediante la escritura cuneiforme en once tablillas de arcilla siendo la primera obra escrita en la historia, la cual nos habla del más antiguo de los héroes.

Origen de Gilgamesh

Gilgamesh de Uruk era el rey más poderoso y fuerte de todos; este fue el que encargó a construir las grandes murallas de Uruk, sin embargo, los habitantes de la ciudad, se quejaban a los dioses de que el rey era demasiado severo, tanto, que los dioses tuvieron que responder; Anu le avisó de esto a la diosa madre, Ninhursag quien creó un ser igual de fuerte que Gilgamesh (Enkidu).

Relación de Gilgamesh con Enkidu

Enkidu, nació en medio de las estepas ajeno a todo, hasta que un día un cazador le vió, que quedó tan aterrado que volvió a su casa a contárselo a su padre, quien le dio una serie de instrucciones para librarse del monstruo: ir a Uruk a pedirle al rey Gilgamesh una “naditu” (una prostituta sagrada) y la pusiera cerca de Enkidu. El cazador fue a Uruk, y Gilgamesh le dio a la naditu Shamat y con ella fue a donde el cazador vio a Enkidu por primera vez a esperar que volviera a aparecer con el resto de la manada, cuando apareció, cuando apareció, el cazador le dijo a Shamat que se quitara la ropa y se mostrara ante Enkidu, ella lo hizo sin rechistar; cuando Enkidu vio a Shamat, se abalanzó sobre ella. Sin embargo, enkidu se dio cuenta de que el contacto con Shamat lo civilizó y le hizo ser inteligente, por lo que ya no podría convivir más con el resto de la manada ni con los animales; así que no le quedaba más opción que quedarse con Shamat, ella le invitó a ir con ella a Uruk y acabar con la tiranía de Gilgamesh, a lo que él aceptó.

Mientras tanto, Gilgamesh, en Uruk comenzó a tener sueños raros, en uno, le caía encima un trozo de cielo, el cual era muy venerado por él y por el resto de personas y en otro se le caía un hacha también del cielo, la cual también era muy venerada. Gilgamesh, estaba preocupado por el significado de estos sueños, pero su madre, le dijo que significaban que dentro de poco tiempo, una persona muy importante llegaría a Uruk y que sería su compañero y amigo.

Al mismo tiempo, Shamat, vistió a Enkidu y lo llevó a un campamento de pastores en el que pasó un tiempo. Pero un día, un señor pasa y le dice que se dirige a Uruk a una boda, lo cual, recuerda a Enkidu su objetivo, así que corre a Uruk a acabar con la tiranía de Gilgamesh. Nada más entrar en la ciudad, Enkidu va a buscar a Gilgamesh, le corta el paso y comienzan a pelear, hasta que Gilgamesh se da por vencido, sin embargo, Enkidu admira la fuerza y la resistencia de Gilgamesh y se hacen amigos; desde ese momento, Gilgamesh fue un buen rey y Enkidu casi un hermano para él.

Enfrentamiento contra Humbara

Gilgamesh, un día le propuso a Enkidu a ir a al bosque a matar al monstruo Humbaba y talar los árboles, Enkidu, quien había vivido cerca del bosque, le advirtió del peligro, pero Gilgamesh le convenció para ir, de modo que le rezaron al dios Shamash, cogieron sus armas y marcharon. Durante el viaje, Gilgamesh tuvo cinco pesadillas, pero Enkidu le asegura que es señal de que vencerán a Humbaba.

Una vez entran en el bosque, se encuentran con Humbaba, que en lugar de llevar las siete protecciones que suele llevar habitualmente, lleva solo una. Gilgamesh y Enkidu comienzan a atacar al monstruo con sus armas untadas en veneno, pero Humbaba casi ni se inmuta, hasta que Shamash interviene desatando una tormenta contra el monstruo facilitando que Gilgamesh y Enkidu lo derroten. Una vez muerto el monstruo, talan los árboles y Enkidu fabrica una puerta en honor al dios Enlil (el cual era el que puso a Humbaba en el bosque), luego, siguiendo el río Éufrates regresan a Uruk.

Enfrentamiento contra Ishtar

Una vez en Uruk, Gilgamesh se lavó y se arregló, la diosa Ishtar se fijó en él, sin embargo, Gilgamesh se negó a casarse con ella. Ishtar, ofendida, va al cielo a pedirle a Anu que cree un toro del cielo para matar a Gilgamesh, sin embargo, Gilgamesh y Enkidu acaban derrotandolo y le ofrecen a Shamash el corazón.

Pero Ishtar, más enfadada, vuelve para maldecirlos, pero Gilgamesh arranca una pata del toro y la arroja a la cara de Ishtar antes de que pueda decir nada.

Gilgamesh y Enkidu, han vencido a Ishtar y para celebrarlo, hacen una fiesta. Sin embargo, Enkidu tiene una pesadilla en la que los dioses dicen que él tiene que pagar por haber matado a Humbaba y al toro del cielo.

La maldición de Enkidu y la búsqueda de la inmortalidad

Los dioses, maldicen a Enkidu, haciendo que enfermara y muriera a los doce días, Gilgamesh, quedó muy traumado con la idea de que la muerte también le llegaría a él, y va a buscar la inmortalidad. Va a buscar a Utnapishtim (su historia se remonta a que los humanos comenzaron a hacer demasiado ruido, así que los dioses envían un diluvio en el que muere casi todo el mundo, excepto por Utnapishtim y su mujer, a los cuales, los dioses concedieron la inmortalidad), el camino no era fácil, pero consiguió llegar a su casa.

Utnapishtim, pone a prueba a Gilgamesh para darle la inmortalidad, debería conseguir mantenerse despierto durante siete días, sin embargo, no lo consigue y se duerme; cuando Gilgamesh está a punto de irse , la mujer de Utnapishtim le revela que aún queda una oportunidad, en el fondo del mar, hay una planta que no le haría inmortal, pero le haría renacer joven de nuevo.

Gilgamesh, va a buscarla y finalmente la encuentra, pero decide comérsela cuando vuelva a Uruk, sin embargo, de camino, decide bañarse, y mientras Gilgamesh está distraído, una serpiente se la roba y muda su piel renaciendo joven (así es como la mitología mesopotámica explica por qué las serpientes mudan la piel).

Final

Gilgamesh, entristecido, regresa a Uruk con las manos vacías, pero, observando, las murallas que él mismo ordenó a construir, llega a la conclusión de que no serían sus hazañas heroicas (es decir, matar al monstruo Humbaba o al toro del cielo) lo que le quedaría al final, sino sus hazañas humanas (la amistad, la mortalidad y las murallas).

CONCLUSIÓN

La historia de Gilgamesh, fue la más antigua, la cual no tiene nada que envidiar a otras posteriores y más conocidas, como la de Hércules o la de Aquiles.

Además, en esta epopeya, se nos presenta a un héroe mucho más humano que otros como Hércules: por ejemplo, mientras que Hércules después de matar a su familia por culpa de Hera, solo buscaba el perdón de los dioses; Gilgamesh, cuando muere su amigo Enkidu, estuvo siete días llorando a su lado y ordenó a construir una estatua de oro en su honor y quedó profundamente traumado con la muerte.

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